jueves, 3 de junio de 2010

Hayward / Coxon / Thomas / Taylor | About

Hayward / Coxon / Thomas / Taylor | About (2009)




Sin pensarlo se captura al animal velozmente y con firmeza.

Con actitud punk se ha de sostener con sujeción por las patas traseras a una mano, la gravedad ha de jugar su papel con las largas orejas así como con la agitada circulación de la sangre, procurando la concentración en la testa y, con los golpeteos frenéticos del mismo instinto de supervivencia; con la otra mano se ha de atestar un golpe contundente rock en la parte posterior del pequeño cráneo con el objetivo de que muera de un solo golpe y con esto la carne quede intacta; se sentirá la ausencia del puso por la palma de la mano con la que se sostienen las patas tibias.

Se mantendrá drenando el fluido sanguíneo durante unos minutos para disminuir el estorbo de las machas de sangre; el retrato casi fractal del agudo reflejo de la composición del animal se ha de separar del pelaje con simetría y con la agudeza del cuchillo; contemplando no destruir en el interior del animal las partes contenedoras de los deshechos con las que se pudiera contaminar la carne, se extraen con extremo cuidado y precaución.

Como oscilaciones de sintetizador sobre una guitarra eléctrica se va seccionando la anatomía de la liebre y enjuagando rápidamente; se colocan las partes a marinar dentro de la salsa, previamente preparada con, improvisando y con mucha intuición, chile guajillo y especias de olor; se aplica fuego intenso hasta que cambie el tono de la carne y en ese momento se agregan las papas; se baja la intensidad del fuego y se deja cocinar lentamente hasta el punto ideal.

Se puede acompañar con frijoles negros y/o arroz blanco.

“Pero la sazón se hallaba en la miseria” Antón Chejov, Aniuta

Buen provecho, O SFa

miércoles, 19 de mayo de 2010

Yximalloo | Unpop

Yximalloo | Unpop (2008)











Recuerdo, hace unas semanas un documental, que vi en mis horas de insomnio, en la Televisión, nótese que la Televisión y el recuerdo son cosas que caminan en sentidos casi opuestos, ¿o no? El documental abordaba una serie de experimentos sobre la memoria a corto plazo, comparando la capacidad para recordar almacenando información de unos chimpancés frente a la de unos humanos, después de la prueba se comprobó que los chimpancés poseen mejor memoria a corto plazo que los humanos.

Ante esto los investigadores señalaban que esto probablemente se debiera a que en los procesos de aprendizaje del ser humano, entre estos procesos los del lenguaje y la escritura, se contempla la transmisión de la memoria a partir de estos mismos, sustituyendo la necesidad de cargar con información que puede ser transmitida bajo estos procesos epistemológicos.

Así, en la era postecnológica, pareciera que los ordenadores vienen a reforzar esta teoría, tanto en su capacidad de almacenamiento de la información como en su procesamiento, información que ha de estar disponible para ampliar la memoria y utilizarla, pero esto plantea más conflictos que soluciones, dado que entre un mar de información en tanto que información, da lo mismo consultar algo a no consultar nada, el sistema se sobresatura al menos para nuestra limitada capacidad de procesamiento, de allí uno de los éxitos del buscador Google, quién es el que localiza e inmediatiza la información dentro de este mar global, también es cierta forma la monopoliza.

Otro problema llegará entonces cuando al sumar todos los gadgets postecnológicos, el celular, los i-pods, las laptops, en general lo que se refiera a los ordenadores y que van en incremento, se reduzca aún más nuestra memoria a corto plazo, que supongo es el tipo de memoria que se localiza en el plano más consciente, en fin. ¿Quién nos dirá qué es lo que debemos recordar, qué herramienta nos hará el recuerdo de lo que deseamos recordar? ¿Cuál será nuestra memoria del olvido, dado que el olvido juega aquí un papel sustancial?

Por más que los ordenadores se optimicen y se conviertan en auténticos monstruos informáticos siempre va a existir ese limitante humano que los mismos ordenadores ya contemplan, o no me digan que nunca les ha enviado su propio ordenador el mensaje de “Está seguro que desea eliminar el ítem…” “Esta acción no puede deshacerse” menudos ordenadores que contemplan la pendejez humana.

Escucha un trabajo que parte del ordenador como brillantez humana.

Time moves in one direction, memory in another.” William Gibson

Un saludo, O SFa

martes, 18 de mayo de 2010

CoH Plays Cosey | CoH Plays Cosey


CoH Plays Cosey | CoH Plays Cosey (2008)



Cosey Fanni Tutti, 1976, Womans Roll, A.I.R Gallery, London, UK.

“En persia vi que la poesía está hecha para incorporarse a la música y para entonarse o cantarse -por una sola razón- porque funciona.

Una combinación propicia de imagen y melodía sumerge a la audiencia en un hal (algo entre un estado de ánimo estético/emotivo y un trance de hiperconsciencia), arrebatos de llanto, posesiones de baile; una respuesta física mensurable al arte. Para nosotros el eslabón entre la poesía y el cuerpo se perdió con la era bárdica; leemos bajo la influencia de un anestésico gas cartesiano.

En el norte de la India hasta la recitación no musical provoca ruido y movimiento, cada buen pareado se aplaude, “;Wa! ;Wa!” con gesticulación elegante, arrojando rupias; mientras nosotros escuchamos poesía como si fuéramos una especie de cerebro de ciencia ficción en un bote; todo lo más una risita forzada o una mueca, vestigio de un rictus simiesco; el resto del cuerpo en algún otro planeta.

En el Este los poetas son a veces encarcelados -una especie de cumplido, ya que sugiere que el autor ha hecho algo al menos tan real como el robo o la violación o la revolución-. Aquí a los poetas se les permite publicar absolutamente cualquier cosa; una especie de castigo en efecto, prisión sin paredes, sin ecos, sin existencia palpable; reino de las sombras de la publicación, o del pensamiento abstracto; un mundo sin riesgo ni eros.

Así es que la poesía está muerta una vez más; e incluso si la momia de su cadáver retiene alguna de sus propiedades curativas, la auto resurrección no es una de ellas.

Si los legisladores rehúsan considerar los poemas como crímenes, entonces alguien tendrá que cometer crímenes que sirvan la función de la poesía, o textos que posean la resonancia del terrorismo. Reconectar a cualquier precio la poesía al cuerpo. No crímenes contra los cuerpos, sino contra las ideas (y contra las ideas en las cosas) que son mortales y sofocantes. No estúpido libertinaje sino crímenes ejemplares, crímenes estéticos, crímenes pasionales.

En Inglaterra ciertos libros pornográficos están todavía prohibidos. La pornografía tiene un efecto físico mensurable sobre sus lectores. Al igual que la propaganda es capaz de cambiar vidas al descubrir verdaderos deseos.

Nuestra cultura produce mucha de su pornografía a partir de un odio hacia el cuerpo –pero el arte erótico se convierte en un mejor vehículo para la estimulación del ser/la conciencia/la dicha—como en ciertas obras de oriente. Una especie de porno tántrico occidental puede ayudar a galvanizar el cadáver, a hacerlo brillar con algo del atractivo del crimen.

América tiene libertad de expresión dado que todas las palabras son consideradas igualmente triviales. Sólo las imágenes cuentan; a los censores les fascinan los retazos de muerte y mutilación pero retroceden horrorizados a la vista de un niño masturbándose; aparentemente experimentan esto como una invasión de su validez existencial, de su identificación con el Imperio y los más sutiles de sus gestos.

No hay duda que ni el porno más poético haría jamás revivir el cuerpo sin rostro para que cantara y bailara (como el pájaro-Caos chino) pero imagínate un guión para una película de tres minutos que transcurre en una mítica isla de niños fugitivos que habitan las ruinas de viejos castillos o construyen cabañas tótem y nidos ensamblados con chatarra; una mezcla de animación, efectos especiales, infografía y vídeo en color; editado con el dinamismo de un anuncio de comida rápida… pero misteriosos y desnudos, plumas y huesos, tiendas cosidas con cristal, perros negros, sangre de paloma; flashes de miembros ámbar enredados en las sábanas; caras enmascaradas de estrellas besando suaves pliegues de piel; piratas andróginos, rostros náufragos de colombinas durmiendo sobre flores de muslo blanco; graciosos chistes guarros de meado, lagartos amaestrados bebiendo a lengüetadas leche derramada; break dancing en cueros; bañera victoriana con patos de goma y meteduras de pata rosa; Alicia en ganja…

…punk reggae atonal adaptado a gamelán, sintetizador, saxofón y percusión; letras de boogie eléctrico cantadas por un etéreo coro de niños; letras ontológico anarquistas, un cruce entre Hafez y Pancho Villa, Li Po y Bakunin, Kabir y Tzara; llámalo “;CAOS, el video musical!”

No… seguramente tan sólo es un sueño. Demasiado caro de producir, y además ; quién lo vería? Desde luego no a los niños a los que pretendía seducir. La TV pirata es una futil fantasía, el rock sólo es otra mercancía; olvida pues la elegante gesamtkunstwerk. Siembra un parque de recreo con obscenos folletines incendiarios; pornopropaganda, un chiflado samizdat para liberar el deseo de su yugo.”

Hakim Bey, Pornografía

Un saludo, O SFa

viernes, 16 de abril de 2010

The Naked Future | Gigantomachia

The Naked Future | Gigantomachia (2009)

El día en el que esas diminutas medusas consigan invadir la pupila de mis ojos será el día en que me convierta en piedra y, deje de beber; escuché que el grado etílico de algunas bebidas en algunos casos puede causar la muerte y en otros produce un adolecer que suprime otro adolecer aún peor.

Dicen que el alcohol desinhibe, que funciona como lubricante social, pienso que no se trata de eso. Son las medusas: se trata elevar las potencias y no de desinhibición, se trata de lo apacible inmerso en lo frenético, del recorrido sin cambiar de lugar, del vértigo que produce la figura femenina en su más sutil curvatura. Se trata también de una pelea entre Perseo y Medusa quien ha de evitar el convertirse en piedra ante la monstruosidad femenina por el miedo a la castración.

Así que, música etílica de Arrington De Dionyso, un genio que desde los veinte años no ha dejado de, no producir sino crear, lo que pueda extenderse más allá del mal, mira sus dibujos y pinturas, generalmente en el concepto de arte de los muchos de los proyectos que ha realizado, que seguro estoy, al igual que su música, nada tienen que ver con el grado etílico en el que los compone.

“Tómate esta botella conmigo y en el último trago nos vamos…” En el Último Trago, José Alfredo Jiménez

”¿Nunca te han dicho cómo se divide la vida de un hombre? Veinte años creciendo, veinte años en plena floración, veinte años descendiendo y veinte años de decadencia.” E. M. Forster

“Este raro filósofo que fue Crisipo, este filósofo anormal, cometió su mayor excepción en el momento en que la Ley, la regla, posó su mano, de menor temperatura que el frío, sobre él; es decir, en el momento de morir. En efecto, se cuenta que, tras de haber bebido una ingente cantidad de vino rojo después de haber monologado largamente ante la geometría inflexible de una tela de araña, se sintió atacado bruscamente por un estallido de risa y dijo una frase extraña, que puso en evidencia su razón perturbada o desviada: “Quien ríe, se multiplica, y quien bebe, es más de lo que es”, dicho lo cual decidió suicidarse, prolongando indefinidamente su risa (interrumpida a veces por espasmos y vómitos), cuya acción continuada, debido a la gran cantidad de vino ingerida, provocó su muerte, tras de cuya muralla, que sólo el agujero abierto por la bebida, la risa, la locura, principalmente, puede traspasar, arrojando alguna luz sobre ese castillo obscura y, tal vez, vacío, tras de cuya muralla, decía, quiso tal vez, “multiplicándose”, encontrar una compañía mejor que la del yo para su soledad incurable: murió, pues, riendo, y aún no se extinguía el eco de su risa cuando su cadáver cayó sobre un cúmulo de jarras vacías, que fueron su túmulo funerario. Después de su muerte, de su suicidio gozoso, comenzó la Historia, y su silencio. La borrachera riente de Crisipo fue el último acontecimiento .” Diógenes Laercio, Vidas de Filósofos Ilustres, versión libre del padre José María Partido, S. J., citado en el estudio preliminar de Leopoldo María Panero, Veinte años creciendo, Dylan Thomas

Un saludo.

O SFa

viernes, 26 de marzo de 2010

Joe McPhee – Alto

Joe McPhee – Alto (2009)


Joe McPhee

Hace unos años, cuando aún me podían considerar un niño, mientras mi madre lavaba la ropa en el lavadero del pórtico, mi padre comentándole no sé que cosas de su trabajo, interrumpió con sobresalto “mira amor, una ardillita. Allí junto al ciruelo”, a lo que mi madre respondió enérgicamente mientras azotaba la ropa sobre el charquito de agua y espuma, “¡cuál ardillita si es una rata!”. Mi padre, en sandalias y short, con su acostumbrada voz imperativa, cual capitán de guerra que manda a uno de sus soldados, me ordena “mátala, rápido”, a lo que tomé con rapidez y habilidad la escoba y me hice pendejo. En ese momento recordé todo lo que había aprendido en mi enciclopedia ilustrada de animales, lo que más recuerdo es el repugnante aspecto que tienen los roedores al parir, recuerdo que su escasa, casi nula, estructura ósea les permite ser viajeros subterráneos y poder pasar casi por cualquier mínimo de espacio. Mi padre, entre enfurecido y ejemplar, opta por matarla como demostrando su rango de capitán mayor, la persiguió con una determinación que parecía tratarse de comida en tiempos del homo erectus. La imagen martillada en mi memoria se encuentra asociada con la muerte de la supuesta rata-ardilla, el pie desnudo de mi padre parecía hundirse, como ser devorado por la inmensamente informe consistencia del animal, sendo pisotón que propició mi padre ante el frenético intento de huida de lo que a mí siempre me pareció un topo gigante, ante el fangoso pisotón de la sandalia que ya ni se podía ver, la cabeza del animal, quién sabe cómo, giró clamando venganza antes de la muerte, con un grito tan agudo que en esa misma pudo escupir unos dientecillos, igual de agudos, que terminaron incrustados en el dedo gordo del pie de mi padre. El topo gigante, con sus características particulares, murió a grito de su venganza y mi padre lo inyectaron en una clínica.

Para los topos gigantes, música para quedar ciego. Música que hace rizomas.

“Las personas a las que yo pertenezco, las que incluso encuentran repulsivo un topo corriente, hubieran muerto con seguridad de repugnancia si hubieran visto el gigantesco topo que hace algunos años fue visto en las cercanías de un pequeño pueblo, que adquirió pronto efímera fama.” Franz Kafka, El maestro del pueblo (El topo gigante), 1914.

Un saludo.

O SFa

martes, 23 de marzo de 2010

John Coxon, Wadada Leo Smith – Brooklyn Duos

John Coxon, Wadada Leo Smith – Brooklyn Duos (2007)

Las aves necesitan volar, lo necesitan aunque no todas puedan, entre otras cosas, porque su ritmo cardiaco así se los impone, su sangre caliente es prueba de los impulsos nerviosos de los que Alfred Hitchcock supo inspirarse a partir de estas mismas características avícolas.

Podemos, por ejemplo, dar cuerda al mundo montados sobre un pájaro, por involucrar a Haruki Murakami.

En el más hondo trompeteo de Wadada podemos sentir cómo el aire se desliza por una multiplicidad de alas que se resuelven como fotogramas, nunca con suavidad, es un acto violento como los pájaros de Hitchcock; en Coxon encontramos la precisión de las garras y la finura de un pico, que bien sabe que su presa ha de ser finalizada en el aire.

Escuchar que los pájaros ”más valen cientos volando que uno en la mano”

Música "para los pájaros" como el libro de Cage.

¿Volar? quién no lo necesita…

Un saludo.

O SFa

domingo, 7 de marzo de 2010

Houtkamp's POW 3 - The Thirteen Bar Blues

Houtkamp's POW 3 - The Thirteen Bar Blues (2003)

Luc Houtkamp

Hace poco, hurgando en la Biblia encontré lo siguiente: "Mas el perverso de corazón será menospreciado (...) Y el hombre perverso será aborrecido." Proverbios, Capítulo 12-14.

Quisiera escribir sin hablar; poder callar todo aquello de “perberso” (sic.) que pudiera haber en lo que impulsa el sonar de la palabra, esa palabra que ha de carcomer en lo más hondo, pero, no puedo, tan no puedo que me cago en Dios al intentarlo.

Esperen…

Voy por alcohol.

Seguimos…

El gran perverso ha de ser autodidacta de nacimiento, ha de pertenecer a nuestra comunidad oculta conocida como “los nohagonadenses”, comunidad que ha surgido para ser “aborrecida” como dice la sagrada escritura.

Seguro de que este trabajo sería digno de ser escuchado por Bruce Sterling o William Gibson, Es un Acid Laptop Blues, como surgido del mismo Albert Hoffman inventor del LCD o de un consumidor frecuente de hongos alucinógenos, aun que, más preciso el LCD, ya que es producto ligado a la síntesis tecnológica, al igual que lo propone Luc Houtkamp al utilizar el ordenador como parte conceptual y técnica en su propuesta artística; como si las composiciones ejecutadas por su saxofón vomitaran unos y ceros, 1100010001

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01000000110011,eros, unos y ceros, un sistema binario sensible.

Disco que desde Hakim Bey hasta Jacques Attali y pasando por Tommaso Tosí descargarían sin dudarlo, toda la generación cyberpunk y hacker ha de involucrarse con esto.

Algo que en Internet no se puede encontrar ni ver, es como un virus, más “perverso” que malicioso, se desdobla cual cadena de ADN subrepticiamente, sólo su accionar y la repercusión del mismo ha de ser percibida, creador potencial de la Zona Temporalmente Autónoma (TAZ).

Música Neo-Anarquista para tolerar el Apocalipsis (inédita en la red):

“I wouldn't describe that "position" as "parasitic." I'd describe that experience as "edifying." I don't merely write from a critical intellectual distance. I actually live around here.” Bruce Sterling

Un saludo, O SFa.

lunes, 30 de noviembre de 2009

Frakkur – Songs for the little boy (extra tracks)

Frakkur – Songs for the little boy (extra tracks) (2008)

Cuando se produce una química tan intensa entre un músico y un artista visual, como en el caso The Books, el devenir se hace evidente tanto en un trabajo musical lleno de texturas y conceptos como en un trabajo visual que expresa y amplia una postura frente a la concepción musical, se llaga con esto a un límite más allá de ilustrar la música, se trata de crear comuniones que, en estado de potencia, se desbordan ante el poder de la creación de autor.

Es así, desde que Jónsi Birgisson se ha involucrado con el artista visual Alex Somers, Jónsi ha producido música hacia nuevas perspectivas que no había concebido en sus trabajos con Sigur Rós y Amiina.

Este disco lo puedo relacionar inmediatamente con algunos pasajes del grupo The Books, ambos usan un sonido tan orgánico, que es difícil pensar que la mayor parte es producido desde el ordenador, en ambos hay una constante remembranza hacia la niñez tanto una nostalgia e implicación con el problema de la memoria.

Los dos trabajos con tanta intensidad, el proceso conceptual y el devenir que puede producirse entre un músico y un artista visual, no en un diálogo sino en una complicidad.

Un trabajo genial al que le he agregado dos tracks (11. Untitled [Live in Reykjavík] y 10. Untitled [Laptop Version]) de Jónsi que conseguí por allí, que son dos trabajos previos al disco que a continuación les ofrezco.

“I don’t know why we (Jónsi & Alex) like all that old and dusty stuff in decay.” Jónsi Birgisson

Un saludo.

O SFa

miércoles, 18 de noviembre de 2009

Mirza – Iron Compass Flux

MirzaIron Compass Flux (1998)

¡Que raro! Supongo que Mirza es de esos grupos que deben constituir un hallazgo fortuito. Debo decir que mi hallazgo, se ha de comparar con la inolvidable revelación que significó para mí, haber tropezado por azar con Godspeed You Black Emperor! antes de que movieran el signo de exclamación; ambos tan turbulentos y contemporáneos. La fuente donde lo encontré menciona una revista donde se menciona el descubrimiento también por coincidencia, incluyo su relato en el archivo que subí.

Esta desbordada satisfacción que me dio al estar escuchando su tormentosa música se vio destruida por una falla de audio, en la codificación de la pista 01. The Path Is White Clouds, una de las más desgarradoras. Con la úlcera en la boca del estómago comencé a buscar otros medios para sustituir mi úlcera por cáncer; hasta que lo logré. El cover art constituyó otra aventura enlodada en la inmensidad de la red; si crees lo contrario trata de buscar una imagen mejor que esta, además, están editadas cada una de las pistas con metadatos a la perfección.

Como sea, digo todo esto porque es un discazo que habiendo hecho todo lo enunciado anteriormente sólo hace falta escucharlo; dejarte golpear dentro de su tasajeante tormenta instrumental.

“Hundido de nuevo en el abismo de la venganza insatisfecha, se disponía ya Kohlhaas a ordenar a su gente que le prendiera fuego al monasterio, cuando estalló un trueno espantoso y cayó un rayo a su lado. (…) Kohlhaas recapacitó un momento, mientras un repentino aguacero apagó las antorchas haciendo restallar el agua contra el empedrado. De nuevo un agudo dolor traspasó aquel pecho desgraciado y, haciendo un rápido saludo a la abadesa, picó espuelas gritando a su gente:

–¡Seguidme, amigos! ¡El de Tronca está en Witenberg!” Heinrich von Kleist, Miguel Kohlhaas.

Un saludo.

lunes, 16 de noviembre de 2009

Louis Sclavis Sextet - Les violences de Rameau

Louis Sclavis Sextet - Les violences de Rameau

Con un Jazz denso y convulsivo el clarinetista y saxofonista francés Louis Scalvis ha logrado un gran reconocimiento en la escena contemporánea, mismo que lo ha llevado a ganar el premio Premio Django Reinhardt, a trabajar estrechamente con genios como John Zorn y Peter Brötzmann, gracias a ese gran ímpetu creativo y experimental que ha mostrado desde sus inicios, en los que tomó el clarinete por ser el único instrumento para el que pudo tomar clases cerca de su casa.

En su proyecto Les violences de Rameau de 1966 ejerce uno de los puntos clímax de su trayectoria, uno de sus primeros trabajos en donde ya se hace evidente la propuesta que Sclavis pretende desarrollar a partir de preocupaciones más autónomas respecto a su postura musical y compositiva, al menos en las dos (2 y 7) magníficas piezas que compone para el sexteto.

Irrupciones musicales entre el piano de François Raulin y el trombón de Yves Robert que se ven moderadas por la batería de Francis Lassus. El frenesí de la secuencia generalmente se presenta cuando Dominique Pifarély le saca rock al violín eléctrico que, a su vez funciona a contrapunto frente al clarinete bajo de Sclavis.

Un jazz lleno de gracia y poder.

“Sometimes I tell my students to just walk. They to put down the clarinet and just walk because haw they walk is haw thy play. Some people don’t even know how to walk, and your sound is who and what you are (mp3)” Louis Sclavis

"Le désespoir et toutes les passions qui portent à la fureur demandent des dissonances de toutes espéces non préparées. (flac)" Jean-Philippe Rameau


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Saludos.