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lunes, 22 de diciembre de 2008

Gabor Szabo – Spellbinder

Gabor Szabo – Spellbinder (1966)


En este segundo disco de Szabo es fácil caer sin respirar. Probablemente su más completa y vibrante producción, él nos agita con una combinación de ritmos, desde el jazz, funk, pop hasta la psicodelia, que en su fusión nos hacen sentir familiares; pese a que retoma el folklore de su país natal, Hungría, no dejan de jugar las percusiones con matices latinos, que tiempo después encontraría y sobreexplotaría, el ya desvirtuado mexicano Carlos Santana; pues Gabor Szabo no es más que su padre y si no escuchadlo usted mismo.

Gabor lleva al extremo la pisada precisa de su guitarra, escucharla es como sentirla en toda su tridimensionalidad, el cilindro psicodélico, que es la cuerda, encuentra todo su π (pi.); allí es donde la matemática sólo existe en tanto que ritmo, deseo y pulso. Pero su pisada de jazz en la guitarra va más allá; trepida a contrapunto con las percusiones de Willie Bobo y Víctor Pantoja, y, se ensambla en las chispas de la batería, las bocales con calidad contrastada; en momentos gritos disparados por el ritmo y en momentos destellos del pop.

Un disco genial, auténtico; quizá en los años sesentas no exista otro que se le acerque. Si se comienza a escuchar ya no hay vuelta atrás. De un talento que nunca se desvirtuó y que si buscan algo cercano, a lo más que pueden llegar es al gran Django Reinhardt.

“Bang Bang (My Baby Shot Me Down)”

Un saludo.
O SFa

sábado, 6 de septiembre de 2008

Bill Evans Trio – “Everybody Digs Bill Evans” (1958)

Bill Evans Trio – “Everybody Digs Bill Evans” (1958)



“Estoy seguro que he aprendido mucho de Bill Evans, toca el piano de la manera que debe tocarse”
Miles Davis
“Bill Evans es uno de los pianistas más refrescantes que he escuchado en años”
George Shearing
“Creo que Bill Evans es uno de los mejores”
Ahmad Jamal
“Bill Evans tiene originalidad y gusto raros y aún más rara la habilidad para hacer su concepción de un número parecer la definitiva manera de tocar”
Cannonball Adderley
(En portada)

La pista 07- “Peace Piece” proveniente de un delirio de improvisación de Bill Evans con Bill Evans sobre un piano y que en el piano se vuelca como ningún otro, como ningún otro. Una pieza que avanza intempestivamente desde el pulso hasta la boca del estómago por entre las venas, justo como sucede con el alcohol, la heroína o la cocaína; primero inmobilizaron su brazo derecho, sin que esto le impidiera dejar de tocar, hasta fulminar el con la vida de Evans en 1980.

Pero que no se hable de impresionismo ni de lirismo. Al leer el contenido de la portada de este disco no queda nada más que decir.
“Words are the children of reason and, therefore, can't explain it. They really can't translate feeling because they're not part of it. That's why it bugs me when people try to analyze jazz as an intellectual theorem. It's not. It's feeling.” Bill Evans
Un saludo.
OSFA

viernes, 22 de agosto de 2008

The Lounge Lizards - Lounge Lizards (1981)

The Lounge Lizards - "Lounge Lizards" (1981)


Continuamos excelentes; ensambles de jazz altamente creativos. Allí donde las composiciones no se producen sino que se crean, esa zona reverberarte que toca hasta el punto más abstracto y por lo tanto más deleuziano, con enclaves y puntos de fuga; pivotantes. Post y más post, hard y aún hard, se trata de un ensamble que se configura no ya en una contradicción tanto como en una contrainducción, en una suerte de punk-bop dado que en las velocidades trepidan multigéneros que resultan en el fake jazz. Con una calidad multicultural aún pese a que en sus inicios el grupo se haya generado por los hermanos Laurie, muchos y sobre todo talentosos, fueron los músicos que transitaron por la agrupación. Que repercutió en el surgimiento de bandas neoyorquinas que comenzaron a devenir jazz/rock en los años ochenta.
Con percusiones que le tiran al hard-bop, cuerdas delirantes y retrógradas que ejercen su expresión como desgarres de tipo post-punk, por supuesto el sax desenfrenado y bohemio muy contorsionado y elástico para resultar en una agrupación ultramoderna que de pista a pista siempre suena en matices inesperados.
Para mi amigo Feer, disco debut de una banda que como bien lo dices hay que escuchar. Y que le espero pronto para embriagarnos en alguna cantina apestosa del centro.

Come aquello que te haga vibrar –el pie–

OSFA